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¿Vas a mezclar variedades de cannabis? Sigue estos consejos

· Semillas

Mejorar el sabor y potenciar los efectos son las razones que llevan a los consumidores de marihuana a experimentar con las variedades de cannabis. Sin embargo, en ocasiones no se consigue el efecto deseado: la unión resulta desagradable al gusto o genera una potencia a la que no estamos acostumbrados. Realizar las pruebas en casa y no juntar determinadas variedades es crucial para no tener una mala experiencia. Te damos los mejores trucos y las mejores combinaciones con el fin de disfrutar.

¿Vas a mezclar variedades de cannabis? Sigue estos consejos

Un poco de este tarro, otro tanto de este cogollo ¡y a disfrutarlo! Mezclar unas buenas variedades de nuestra planta favorita para potenciar sus efectos es más que recomendable. Por ejemplo, si consumimos variedades medicinales es buena idea mezclar una variedad que ayude a mitigar los dolores con otra que aumente el apetito o elimine las náuseas. Incluso, un poco de alguna que aumente nuestra energía puede ser bueno: las mezclas de cannabinoides debilitan o incrementar el efecto de alguno de ellos.

Además, juntarlas es idóneo con el fin de disfrutar de nuevos sabores y olores, justo cuando el paladar está acostumbrado a las notas clásicas. También, para disfrutar de sensaciones más potentes y diferentes a las que el cuerpo ya está acostumbrado, las usemos con efecto terapéutico o para pasar un buen rato.

Todo esto, que suena muy atractivo, puede tener algunos riesgos, sobre todo si somos primerizos o si no encontramos las combinaciones y proporciones perfectas. Por ello, hoy te vamos a dar algunos consejos para que esas mezclas tan atractivas no se vuelvan en tu contra y te hagan recelar de tu planta favorita.

Comienza por una variedad híbrida

Antes que nada, si eres una persona novata en lo que a mezclas se refiere, temes que te puedan sentar mal o ya sabes que no es lo tuyo, quizá deberías consumir una variedad híbrida. La razón está en que este tipo de plantas no generan muy malas reacciones en los consumidores y sirven para experimentar diferentes tipos de sensaciones, mentales y físicos. Un ejemplo clásico de ello es la Big Skunk, una híbrida de fácil cultivo que aporta un potente efecto físico y mental, con un sabor a melocotón muy agradable.

Haz las mezclas en casa

La primera vez que se hacen estas mezclas no sabemos cómo toleraremos sus efectos, que nos llegarán todos a la vez. Como desconocemos si podemos sentir un mal viaje, lo mejor es hacer los experimentos en casa: en la tranquilidad del hogar y con una botella de agua cerca por si las moscas es la mejor opción para empezar a experimentar. El mismo consejo se aplica si tenemos pensado salir después de consumir el experimento: es mejor quedarse ese día en el hogar, relajados y cómodos, y comprobar cómo el cuerpo tolera nuestras creaciones.

Este consejo no es baladí, ya que algunas personas, cuando comienzan a mezclar variedades, sienten síntomas como náuseas, vómitos o dolores de cabeza, incluso un colocón demasiado fuerte hasta para los que están acostumbrados a ello. Si se juntan todos estos síntomas, mejor estar en un lugar seguro donde podamos controlar nuestro cuerpo.

No juntes determinados sabores

Por mucho que te gusten las variedades Cheese, con un fuerte sabor a queso, al mezclar el fruto de sus cogollos se estropean las notas, por lo que la experiencia puede ser desagradable para el gusto. Los expertos recomiendan otras mezclas que casan bien, como las de sabores frutales, picantes o de madera. 

Ten en cuenta los terpenos

Los terpenos son las moléculas del cannabis y de otras plantas que dan sus notas características de olor y sabor. Conocerlos ayuda a escoger la mejor semilla para plantar (es decir, la que más se adecúe a nuestros gustos), pero también puede servir para realizar mezclas donde se potencien los efectos de la marihuana.

Un ejemplo es el pineno, que da las notas a pino y otros árboles parecidos; pero no solo eso: se ha descubierto que tiene efectos medicinales como antinflamatorio y para generar un estado de alerta. Es más, se cree que aumenta los efectos broncodilatadores del THC, lo que se ha de tener en cuenta si consumimos marihuana para respirar mejor o para tratar el asma.

Otro ejemplo es el mirceno, uno de los terpenos más populares y que trae notas de tierra y almizcle a nuestros sentidos. Los investigadores han descubierto en él efectos antinflamatorios, analgésicos y sedantes. Pero además de conducir al sueño, hay quien asegura que también lleva el THC más rápido al cerebro, por lo que sus efectos psicoactivos se notan antes.

También se ha descubierto que el limoneno, presente en el romero y la menta y que se usa en farmacia y cosmética, puede tener efectos medicinales mezclado con otros terpenos y con el CBD, uno de los cannabinoides medicinales de la marihuana. El limoneno trae notas de limón a los sentidos, pero también a mandarina o a uva.

Como juntar dos variedades muy parecidas de terpenos no tendría sentido, es mejor buscar aquellos que se complementen y que ayuden a los cannabinoides a incrementar sus efectos mentales o físicos.

¿Qué variedades mezclar?

Una vez que ya conoces los consejos imprescindibles has de saber que la experiencia de muchos consumidores de cannabis ha dado con mezclas de marihuana que traen efectos potentes consigo. 

Una de ellas es la mezcla de Blue Dream y Cheese, dos variedades híbridas que juntas están muy deliciosas. Un poco de Cheese aumentará los efectos sedantes de la Blue Dream, de forma que se convierte en un combinado excelente para irse a la cama. Su mezcla de notas a queso y arándanos ayudará a caer rendidos en los brazos de Morfeo.

Otra opción es Durban Poison y Girl Scout Cookies. Ambas tienen un gran porcentaje de THC, pero se diferencian en sus cannabinoides y en sus terpenos (licor la primera, limón, queso y lavanda la segunda). Por tanto, el efecto psicoactivo se multiplica, a la vez que la variedad de sabores.

El efecto séquito

Siguiendo todos estos consejos y con la experiencia que te den las combinaciones y sus proporciones, puedes conseguir el ansiado efecto séquito. Este término hace referencia a la combinación de los componentes de la marihuana (cannabinoides, terpenos, ácidos grasos…) para producir sensaciones en el cuerpo humano. Así, el CBD aislado es ‘ayudado’ por los terpenos de la variedad, por otros cannabinoides que lo complementan o por las ‘esencias’ de esa otra variedad que hemos decidido usar.

El término fue acuñado a finales de los 90 por el israelí Raphael Mechoulam, uno de los investigadores más fecundos del cannabis, y añadiría luz a aquellos que buscan un medicamento con todas las propiedades del CBD y que deberían añadir otros componentes de la planta para incrementar los beneficios. Así, los investigadores han descubierto que el THC con el CBN incrementa los efectos sedantes. Mientras tanto, el CBD junto al linalol y limoneno ayudan a luchar contra el acné.

De esta forma, si combinamos diferentes variedades, con terpenos diferentes y una proporción también distinta de THC, CBD y otros cannabinoides, estamos incrementando su potencia, tanto física como mental, tanto recreativa como medicinal. Eso hace que estas mezclas de cannabis sean tan buenas, pero para ello hay que seguir los consejos que dábamos al comienzo.

Seguro que con todo lo que has descubierto tienes ganas de experimentar. Recuerda anotar las proporciones para saber cuál es la mezcla que mejor sienta a tu cuerpo. Quizá cuando comiences a investigar y des con el punto exacto de placer nunca pares.

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