Shopping cart

Todo lo que debes saber para cultivar marihuana con luces led

· Cultivo marihuana

Ideal para plantas madre y esquejes, aunque cualquier tipo de cultivo se adapta a ellos, los ledes son ideales por su ahorro, duración y distribución de la luz por toda la planta. El resultado final también es mejor con este tipo de iluminación, ya que los terpenos no se volatilizan tanto. Además del ahorro energético, podremos ahorrar agua, pues no se genera tanta evaporación. Te contamos todo lo que tienes que saber sobre estas pequeñas bombillas y unas recomendaciones para adquirirlas.

Todo lo que debes saber para cultivar marihuana con luces led

Son pequeñas, permiten ahorrar una gran cantidad de energía y dinero y encima son buenas para tu cultivo de cannabis. Los diodos que forman los ledes no pierden energía, por lo cual se obtiene todo su potencial cuando están encendidas. Por comparar, su vida útil es 30 veces mayor que la de una lámpara incandescente o la de un tubo fluorescente y 25 veces más que la de un halógeno. Solas o en grupos, así es como hay que usarlas para obtener todo el rendimiento de un cultivo de interior.

Los ledes tiene varios espectros o colores, de acuerdo a cada fase del cultivo de cannabis. Así, los ledes azules se usan para la fase de crecimiento; los rojos, para la de floración (hay hasta diferentes espectros de rojo para usar), y ambos a la vez para crecimiento y floración. Otra opción es usar ledes blancos para la fase vegetativa. También se venden paneles con varias luces juntas. Esa es una de sus principales virtudes: son tan pequeñas y manejables, además de contar con esa gran variedad de colores, que es fácil adaptarlas a las necesidades de cada momento. A esto hay que sumar que es muy difícil que se rompan cuando maniobramos con ellas.

A la hora de preparar el armario, hay que tener en cuenta que las luces led emiten la luz hacia abajo, por lo que pueden quedar zonas de las plantas sin iluminar. Si son varias las que tenemos, habrá que irlas rotando en el interior del espacio. Raíles como el Light Rail ayudan a la distribución de las luces que, en cualquier caso, no pueden estar a una distancia inferior a 15 centímetros.

La luz no estresa a las plantas (la poca diferencia térmica entre apagado y encendido ayuda a ello) ni, a diferencia de los sistemas HPS, volatiliza más terpenos. Ni siquiera emitirán mucho calor que las sofoque, por lo que no será necesario un sistema de ventilación muy grande que airee el armario y cuyo ruido pueda levantar las sospechas de los vecinos. Eso sí, los más expertos cannabicultores recomiendan un deshumidificador para controlar la humedad.

Además de este elemento, se necesita menos cantidad de agua, ya que la evaporación es menor (los ledes emiten menos calor). Otra ventaja de esto es que así requerirá también de menos nutrientes: con menos calor y menos agua, las plantas tomarán el alimento de manera más lenta y se evitará la sobrefertilización. Esto trae consigo otra ventaja añadida: si no nos pasamos con el riego evitaremos la aparición de hongos.

Qué luces comprar

Llegó la hora de adquirir las luces. En parte dependerá del tamaño de tu armario de cultivo o de la variedad que estés cultivando. Si, por ejemplo, tiene un periodo corto de floración, una de 90 W es ideal. En cambio, si las vas a adquirir valorando la superficie, si esta es de menos de 1 m2 hay lámparas de 120 W que harán bien su trabajo. Para un poco más de espacio, pero no demasiado más, están las de 130 W.

En cambio, para espacios más grandes, como por ejemplo de 120x120 centímetros, hay que apostar por 200 W: sirven también para plantas madre y es fácil operar con ellas si se cuenta con un raíl. Por último, las de 280 W son geniales para cultivos SOG y SCROG. En cualquier caso, el espacio del armario no ha de ser muy grande: puesto que las luces emiten poco calor, si queremos cultivar varias plantas a la vez podemos acercarlas sin riesgo a que se quemen, así que no es necesario invertir dinero en uno de grandes proporciones. Este factor, sobre todo en verano, ayudará a que las temperaturas sean más regulables.

Todas las bombillas descritas sirven para las fases de crecimiento y floración, pero hay que recordar que también las hay para una y otra fase, con una vida útil de 30.000 horas, ganchos y un cable de conexión para la red eléctrica. Estas lámparas son de 26 W; si necesitas algo más potente, de hasta 440 W, prueba con un Dominator 2X de Lush Lighting que por sus dimensiones (103x27x13,3 centímetros) es ideal para un armario grande.

La iluminación led te puede ayudar también a la hora de observar los tricomas. Existen microscopios portátiles con iluminación led, como el 45X y el x100 (de 45 y 100 aumentos, respectivamente), que permiten comprobar el buen estado de los cogollos y si ya están aptos para el cultivo. También pueden servir para hacer el seguimiento de enfermedades y plagas.

Advertencias a la hora de operar con luces led

Aunque todo son maravillas con los ledes, hay que tener en cuenta ciertos consejos. Al comienzo te advertíamos de que las luces no pueden estar a una determinada distancia. Esto implica que, si la planta es muy alta o estirada, la luz tendrá dificultades para llegar a las partes bajas. Pero este factor no entraña que tengamos que desechar este tipo de iluminación, sino que podríamos apostar por técnicas de cultivo como el Low Stress Training (LST), con el cual controlamos la altura haciendo que las plantas crezcan en horizontal.

Ya que su potencia suele ser la misma durante todo el tiempo y pueden durar varios años, los ledes son una de las mejores opciones para cultivar marihuana. Solo queda que te hagas con el resto de enseres para tu cultivo de interior y que te pongas con ello. ¡Buena cosecha!

Volver arriba