Shopping cart

¿Cómo contrarrestar los efectos de la marihuana?

· Viajes y marihuana

El efecto más común que se experimenta después de fumar cannabis puede ir de la euforía a la relajación. Pero a veces estos efectos vienen acompañados de otras reacciones no tan placenteras como puede ser la sequedad en la boca, los ojos rojos, las taquicardias y el aumento de somnolencia y sudoración. Aunque son sensaciones frecuentes que suelen desaparecer pasadas unas horas, existen varias soluciones eficaces y sencillas que te ayudan a contrarrestarlas, para que lo que puede ser un ‘mal viaje’ acabe en una experiencia agradable.

¿Cómo contrarrestar los efectos de la marihuana?

Los efectos de la marihuana varían dependiendo de la persona, la variedad, la cantidad consumida o el estado en el que se encuentre el organismo. Por ello, la manera como se comporta nuestro cuerpo frente al cannabis no siempre es la misma, y hasta los consumidores más expertos pueden sufrir somnolencia, sequedad en la boca, taquicardia o palidez si un día tienen las defensas más bajas o han fumado una variedad distinta a la habitual. 

De hecho, la potencia de la planta, es decir, la concentración de componentes activos como el tetrahidrocannabinol (THC), es uno de los factores que aumentan la posibilidad de que sufras ‘una crisis psicodélica’. Cuanto más fuerte es la cepa y más cantidad consumes, mayor concentración de sustancias químicas recorrerá tus arterias. 

Por otra parte, hay que tener en cuenta que los efectos son más potentes si lo ingieres que si lo fumas, por lo que es más probable que sientas malestar después de haber comido o bebido algún producto elaborados con la planta. Así que, aunque al probar un pedazo de tarta con cannabis no sientas nada, espera un poco a coger el siguiente trozo: los efectos no son inmediatos, pero el subidón será intenso.

Además el cannabis ingerido tiene unos efectos mucho más duraderos que inhalado, por lo que se pueden producir malos viajes entre neófitos a la hora de comer alimentos con marihuana. La explicación la tiene la ciencia: cuando el cannabis se ingiere en lugar de ser fumado o vaporizado, el hígado descompone el THC en un nuevo compuesto, llamado 11 hidroxi-THC. Este metabolito es más potente que el THC y cruza la barrera hematoencefálica más fácilmente, produciendo efectos más psicodélicos en el cerebro. Para estas personas que empiezan, los caramelos de marihuana o infusiones ligeras podrían ser una forma sencilla de ingerir cannabis con seguridad, mientras que todavía están aprendiendo cómo les afecta a su propio cuerpo.

Y es que los factores que provocan lo que se conoce como un amarillo o blancazo son muchos y pueden pasarle a cualquiera. Si bien la mejor solución es relajarse y dejar que desaparezcan con el tiempo, existen métodos que aceleran la recuperación.

Contra la palidez, chocolate

Das una calada y sientes que el corazón se acelera, como si acabases de correr un esprint para llegar a la meta. La razón de esto es que después de consumir marihuana, el THC y el resto de componentes químicos de la planta pasan al torrente sanguíneo y actúan sobre el sistema cardiovascular, reduciendo la presión arterial. En consecuencia, llega menos oxígeno al cerebro y esto puede provocar mareos o náuseas. Además, para tratar de compensar esta situación, el corazón bombea sangre con mayor rapidez e intensidad, lo que puede producir taquicardia. 

La presión arterial también produce el enrojecimiento de los ojos: la sangre circula más rápido por los vasos sanguíneos, que responden dilatándose, lo que provoca que los veamos más rojos. Muchas personas creen que es el humo el que ocasiona esa rojez; pero, aunque puede ser una de las causas, el origen de esa reacción va más allá. Lo mejor es relajarse y esperar a que se reduzca el nivel de THC en sangre, tanto para regular la presión como para contrarrestar los mareos, las taquicardias y el enrojecimiento

Si te ha dado un blancazo y te has quedado pálido, significa que ha caído tu nivel de azúcar en sangre. La consecuencia de esto es la sensación de debilidad, malestar o cansancio, por lo que el remedio más rápido para recuperar energía es tomar algún alimento muy rico en azúcar como el chocolate o una bebida muy dulce como un zumo.

Mastica chicle para mejorar la sequedad de la boca

Según el estudio ‘Inhibición de los receptores salivales por la activación de los activos cannabinoides’, publicado en 2006 por la Biblioteca Nacional de Medicina estadounidense, los componentes de la planta de la marihuana como los cannabinoides actúan en el sistema nervioso e influyen en su normal funcionamiento. Estos compuestos químicos presentes en el cannabis bloquean las señales que reciben los receptores salivales, lo que provoca la sequedad de la boca y de la garganta. Por tanto, agua, zumos o infusiones: cualquiera de estas opciones es válida para mantenerse hidratado y aliviar la sequedad después de fumar. 

También puedes masticar chicle para estimular la producción de saliva y compensar los efectos de los cannabinoides. Ante todo, huye de las bebidas alcohólicas que aumentan el THC en la sangre y pueden agravar la sequedad. Aun sonando apetecible, una cerveza fresquita no es el mejor acompañante de la hierba.

Paranoia y ansiedad

¿Qué es lo que produce la paranoia? La ciencia tiene la respuesta: los compuestos de la planta pasan de los pulmones a la sangre rápidamente y de allí son transportados al resto del cuerpo, incluyendo el cerebro. Así, se interfiere en el proceso de activación natural de las neuronas, lo que supone que algunas de ellas pueden ser activadas a una velocidad mucho mayor en comparación con su funcionamiento normal. Por esto, algunos de los pensamientos pueden ser perturbados y ampliados; así, una idea que te ronde en la cabeza puede dar lugar a una ilusión paralela que desconcierte o cree ansiedad. 

Si parece que en lugar de marihuana te has tomado la pastilla de ‘Matrix’ y estás en otra realidad o notas algún indicio fuera de lo normal, lo importante es mantener la calma y apoyarte en tus amigos o en tus personas de confianza más cercanos para que te tranquilicen y te mantengan con los pies en la Tierra. 

Busca un lugar que no esté muy concurrido, donde puedas tomar el aire, y recuerda que los efectos son temporales. A veces dormir puede ser una buena alternativa, así que a pesar del nerviosismo y los sudores fríos, es bueno que trates de estar en reposo hasta que desaparezcan estas reacciones. 

Las ventajas de fumar acompañado

Uno de los mayores placeres de la marihuana es compartirla. Vivir el subidón con amigos o en grupo y que el sentimiento de máxima euforia, las risas y la desinhibición te lleguen rodeado de personas con las que la diversión esté asegurada. Fumar marihuana es frecuentemente una actividad social; por ello, no siempre serás tú el que vivas el amarillo en primera persona, sino que tendrás que ayudar a un amigo que esté sufriendo los síntomas de un ‘mal viaje’. 

Si esto ocurre, lo más recomendable es que permanezcas a su lado para tranquilizarlo el tiempo que dura esta fase. Distraer a la otra persona hablando o manteniendo una sencilla conversación es buena idea para que no se centre en los síntomas. Eso sí, no le agobies con muchas preguntas y trata que sea una charla llevadera que acerque a la otra persona a la realidad. Intenta ser paciente y comprensivo y, si sufre palidez o se le seca la boca, dale algún alimento dulce o agua, según corresponda. 

En unos minutos o en unas horas, todo volverá a la normalidad. Solo hace falta esperar y recordar que no hay experiencia mala: todas te ayudan a conocerte a ti mismo y a ver cómo responde tu cuerpo ante diferentes situaciones. Aunque este viaje no haya sido tan agradable, no significa que el próximo no vaya a ser una experiencia buena. La marihuana es una planta llena de virtudes, pero ten en cuenta que los científicos han revelado que el efecto que el consumo tenga sobre un individuo depende en gran parte de su genética. Por tanto, si a un usuario no le sienta bien el cannabis es muy probable que sea por obstáculos que pone su propio organismo.

Volver arriba